No existen dos pieles iguales, por lo que debés identificar no sólo cómo cuidarla sino con qué colores y texturas acompañarla para resaltar su tono. Mirá atentamente tu muñeca con la palma hacia arriba: si lográs ver tus venas y se ven azules con tonos rosa, tu piel tiene un subtono frío; mientras que si las venas se ven verdes con tonos amarillos, tu piel tiene un subtono cálido.

Elegí el color que más te conviene

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Elegí el color que más te conviene

La manera más sencilla e impactante de destacar el tono de tu piel es utilizando ropa de colores vivos y saturados como azul, rojo intenso o verde esmeralda que contrasten con el subtono frío o cálido de tu piel. Recordá también que el negro y el blanco acentúan perfectamente una provocativa piel bronceada.


Aprovechá las tendencias

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Aprovechá las tendencias

Durante esta temporada podés valerte de las últimas tendencias de moda para descubrir lugares estratégicos y mostrar algo más de piel. Podés llevar un vestido con aberturas laterales o un top a la cintura con una pollera o pantalón de talle alto para llevar la atención directamente a tu piel.


Enmarcá tu rostro

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Enmarcá tu rostro

Del mismo modo que una prenda de un color vivo resaltará la piel de tu cuerpo, también se enmarca tu cara con tu pelo, por lo que debés elegir un color que realce el subtono natural de tu piel, sea frío o cálido. Recordá que entre más oscuro sea el tono de tu pelo más clara lucirá tu piel y viceversa.


Maquillá también tu cuerpo

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Maquillá también tu cuerpo

Durante la noche, si te das el gusto de mostrar algo de piel, podés resaltar su luminosidad y textura aplicando una pequeña cantidad de iluminador en puntos como el escote, los hombros, las clavículas y los pómulos y una pequeña cantidad de bronceador resaltando la silueta de tus brazos y piernas, así definirás tu figura en segundos y tu piel se verá tan resplandeciente y firme que provocará.