El estrés parece acompañarnos a diario y acumularse con cada tarea. Para evitar que se acumule y te desequilibre por fuera y por dentro, hay pequeñas cosas que podés hacer cada día para renovar tu cuerpo, tu mente y tu espíritu, y sentirte como si hubieras nacido de nuevo.

Meditá

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Meditá

Sentate por unos minutos en un entorno silencioso y concentrate únicamente en tu respiración, inhalando y exhalando suavemente mientras ponés la mente en blanco. Este tiempo favorece la oxigenación de tus células, aclara el pensamiento y es una actividad muy efectiva contra el estrés.


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Unite a un grupo de personas alrededor de una nueva actividad como pintar o leer, obtendrás el beneficio doble de alimentar tu mente retándola a menudo con nuevas experiencias que enriquecerán también tu espíritu y creatividad.


Sonreí

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Sonreí

Para mejorar tu nivel de colesterol y de presión sanguínea tomate unos minutos a diario para cerrar los ojos, pensar en un recuerdo o un escenario agradable y recibir la ola de endorfinas que esto genera.


Descansá

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Descansá

Dormir menos de ocho horas por noche implica quitarle a la piel un tiempo que necesita para regenerarse. Para conciliar el sueño más rápidamente y oxigenar la sangre, recostate sobre tu espalda y respirá lentamente desde tu abdomen, lo que también te relajará y te permitirá lograr un sueño más reparador.


Cuidate

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Cuidate

La mejor manera de celebrar tu vida es cuidarte desde adentro para garantizar un equilibrio entre tu cuerpo, tu mente y tu espíritu que podés asegurar manteniendo una alimentación rica en nutrientes y una rutina diaria de ejercicio.