La piel se mantiene en un ciclo constante de renovación, perdiendo a diario miles de células muertas y generando células nuevas. Para ayudarla en este proceso debés conocerla muy bien: si es grasa, seca, mixta, si tienes alguna sensibilidad cutánea y sobretodo alimentarla, limpiarla y nutrirla adecuadamente. Aquí encontrarás algunos consejos para estimular la renovación de las células de tu piel para mantenerla tersa y radiante durante mucho tiempo.

Identificá tu tipo de piel

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Identificá tu tipo de piel

Para encontrar los productos adecuados que puedan dar el mayor beneficio a tu piel debés tener en cuenta si es normal, seca, grasa o mixta observando aspectos como la apariencia de los poros, que son más grandes en las pieles mixtas y grasas. También podés determinar tu tipo de piel teniendo en cuenta su reacción al clima: si notás que tu piel se siente tirante durante los días particularmente fríos, tu piel tiende a ser seca y tenés que hidratarla constantemente.


Limpiá tu piel a diario

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Limpiá tu piel a diario

Toda la piel de tu cuerpo te protege a diario de elementos externos como el clima y la contaminación, por lo que es imprescindible limpiarla todos los días para evitar que estos elementos generen imperfecciones o impidan la renovación de las células dejando la piel sin brillo. No olvides desmaquillar y tonificar la piel de tu rostro a diario y consentir todo tu cuerpo utilizando Palmolive® Naturals Oliva y Aloe, que contiene extractos naturales de oliva y aloe vera, que, además de limpiar tu piel suavemente, la nutren y la humectan naturalmente, permitiendo que se vea siempre tersa, joven y provocativa.


Dale a tu piel el descanso que merece

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Dale a tu piel el descanso que merece

La noche es el momento que tiene todo tu cuerpo para descansar y reponerse para iniciar un nuevo día. La piel no es la excepción: durante la noche se liberan las hormonas que estimulan la regeneración celular. Por esto es vital para obtener el brillo y elasticidad de una piel joven que duermas mínimo ocho horas por noche para permitir que se renueve totalmente.


Alimentá tu piel adecuadamente

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Alimentá tu piel adecuadamente

Para complementar el cuidado que le das a tu piel desde afuera, tenés que consumir los nutrientes necesarios para cuidarla también desde adentro y asegurarte de que el cuerpo regenere una piel tersa y luminosa. Para esto son indispensables la vitamina C, necesaria para la producción de colágeno y que encontrás en los pimientos amarillos, el melón y los cítricos; la vitamina E, que podés consumir en la espinaca y las almendras, es antioxidante y renovadora celular; y la vitamina A, que mantiene el tono uniforme característico de una piel deliciosa y que podés obtener en la zanahoria, la calabaza y el damasco.