Es clave retirar cada noche las impurezas que se han ido acumulando a lo largo del día en nuestra piel, un ritual nocturno de limpieza estimulará el sistema linfático, promoverá la eliminación de toxinas y purificará la piel desde el interior. Seguí este paso a paso para realizar una limpieza adecuada y conservar una piel sana.

Conocé tu piel

1

Conocé tu piel

Para darle a tu piel el cuidado más conveniente es importante conocer de qué tipo es. Una piel seca tiende a sentirse tirante y a descamarse con la exposición a los elementos externos, una piel grasa se siente oleosa y se ve brillante, mientras que una piel mixta está compuesta por zonas grasas y zonas secas.


Preparate

2

Preparate

Retirá el exceso de maquillaje con un pañuelo y lavate las manos con jabón antibacterial. Mojá completamente toda la piel con agua tibia, no caliente, para abrir los poros sin romper los delicados capilares.


Limpiá

3

Limpiá

Con una cantidad pequeña de Palmolive® Naturals®Coco y Algodón, frotá la piel con movimientos circulares de abajo hacia arriba y de adentro hacia afuera, aplicando una ligera presión para estimular la circulación y renovar todo tu cuerpo suavemente.


Enjuagate

4

Enjuagate

Remové el exceso de espuma con una tela absorbente y delgada como la muselina, con esto se hace a la piel una suave exfoliación a un nivel más profundo y se retiran las impurezas.


Refrescate

5

Refrescate

Enjuagá todo tu cuerpo con agua fresca, no fría, para cerrar los poros y estimular la circulación. Al momento de secarte, hacelo dando palmadas suaves en lugar de frotar para no maltratar. Finalmente, no olvides humectarte de pies a cabeza para terminar el día con una piel limpia, fresca y lista para renovarse.